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jul 13, 2010
Categoría: Salud y Seguridad

Jaime, un hijo de seis años en busca de sensaciones

Tara Konradi, Terapeuta Ocupacional
Un día en la vida de un niño con un Trastorno de Procesamiento Sensorial SINEWS Instituto de Terapia Multilingüe

“¡Pam!, caída, choque, unos pies galopando”, Ana salta de su cama al sonido de su hijo de 6 años corriendo por el pasillo hacia el salón. Mira el reloj, no son todavía las 7 de la mañana.

Su marido sigue profundamente dormido a su lado mientras ella se desliza de la cama y se dirige al salón donde encuentra a Jaime, su hijo, con todos sus juguetes desperdigados por la habitación. “¡Zooom!, ¡Mira mamá!, grita al mismo tiempo que salta, avión de juguete en mano, desde el sillón.

Al principio, Ana se desespera y tiene ganas de gritar a Jaime por saltar sobre el sofá, pero le viene a la mente lo que la terapeuta ocupacional le ha comentado sobre la necesidad de Jaime de buscar sensaciones físicas, especialmente en los músculos y articulaciones con movimientos bruscos y también a través del sonido. “¡Guau!, ¡eres un piloto!”, exclama Ana a la vez que sujeta sus brazos y le ayuda a saltar otra vez. A continuación le da vueltas boca abajo en sus brazos como un avión al mismo tiempo que exclama entusiasmada: “¡Estupendo aterrizaje, piloto!

Ahora vamos a prepararnos para el siguiente destino: "El cole. ¡Vamos, a vestirse!” Dice mientras le guía por el pasillo a su cuarto sujetándolo de las caderas y haciendo ruidos de avión.

Ana deja a Jaime en su habitación para que se vista y va a prepararse ella también. Su marido se ha levantado y pregunta si James está ya de pié. Una hola de rabia inunda a Ana al imaginarse a su marido durmiendo plácidamente mientras ella salía disparada para encargarse del niño. Sabe que su marido no es mal padre y que duerme como un tronco, pero no puede evitar un cierto rencor.

Menos mal que al final estuvo de acuerdo en llevar al niño a terapia ocupacional.

Es curioso, ninguno de los dos había oído hablar de la terapia ocupacional hasta que la psicóloga del cole les comentó que podría irle bien a Jaime. Después de semanas de quejas y notas de los profes y problemas en casa, habían decidido solicitar una evaluación.

La terapeuta ocupacional (TO) les explicó que “la maquinaria” de Jaime va siempre demasiado acelerada y lo llamó un Trastorno de Procesamiento Sensorial (TPS). Les dijo que el niño tiene dificultades para convertir la información sensorial en comportamientos apropiados. Esto significa, en el caso de Jaime, que está constantemente persiguiendo y buscando de forma excitada sensaciones físicas (información sensorial). También les explicaron que existen otros casos en los que sucede lo contrario, la maquinaria va demasiado lenta, “¡vaya, tuvo que tocarnos a nosotros el torbellino!”, pensó ella.

Al principio, toda la familia estaba convencida de que Jaime era un niño hiperactivo, pero fueron a ver a un psicólogo infantil que descartó ese problema porque “había cosas que no encajaban”, al principio se sintieron un poco decepcionados porque a a algún hijo de sus amigos le había ido tan bien el tratamiento... Ahora, después de sólo dos meses en Terapia Ocupacional, habían visto un cambio tan grande en su hijo que estaban motivadísimos con aprender más trucos que ayuden a Jaime a organizar sus necesidades sensoriales, los que ya usan han ayudado mucho al niño a calmarse y centrar su atención. Ana va a ver cómo le va a Jaime con lo de vestirse. La ropa que le había dejado en su orden sobre la cama estaba ahora desperdigada por el cuarto y sólo alguna que otra prenda había conseguido su lugar en el cuerpecito de su hijo. Ana se sonrió mirando al niño en calcetines y camiseta pero sin pantalones, jugando con sus coches en una esquina del cuarto. “¡Sigamos en marcha, tigre!” le dice mientras le hace cosquillas al mismo tiempo que alcanza los pantalones; le ayuda a ponérselos y le da un beso de camino al baño para terminar de prepararse. Lo que antes llevaba media hora y un buen enfado, la lucha para que Jaime se vista, se ha reducido a 15 minutos y, aunque ella todavía le ayuda con muchos pasos, va teniendo confianza en que pronto lo podrá hacer él solito.

Para los niños que necesitan buscar continuamente sensaciones, suele ser complicado organizar el comportamiento, de forma que tareas como vestirse son problemáticas porque su necesidad de input sensorial (jugar con los coches) es tan demandante que implementar la actividad (vestirse) al mismo tiempo es bastante difícil. Al ir hacia el coche, Jaime corre por el jardincillo de delante de la casa y ya se ha subido a la valla de la entrada. ¡Mira mamá, soy un mono!, grita balanceándose desde la altura. “¡Guau, orangután! ¿qué te parece balancearte como un mono grande 5 veces más y después meterte de un salto en el coche? Ana responde con la esperanza de que dejar a Jaime moverse un poco le proporcionará suficiente experiencia sensorial para permanecer tranquilo durante el trayecto en coche hasta el cole. “¡Una, dos, treeeeees, cuatro y ciiiiiinco!de un salto el niño se baja de la valla y se mete en el coche sin resistencia. A su madre se le escapa un suspiro de alivio, ¡funcionó!

Ya en clase, podemos ver a Jaime tocando, pegando y empujando a los niños en el vestíbulo. Sus compañeros protestan y el profesor le grita que tenga las manos quietas. No poder mantener las manos quietas es algo que ha causado al niño problemas de relación y disciplinarios en el pasado. Pero una vez en su aula, se encuentra más calmado y centrado porque se le permite juguetear con una bolita de goma con pelos que cuelga debajo de su pupitre. La incapacidad para dejar de moverse es muy frecuente en los niños “buscadores de sensaciones”.

Esta fue una idea de la TO para ayudar a Jaime a mantener sus manos ocupadas y así estar algo más concentrado y mejorar su comportamiento durante las clases. “Coged vuestros lapices y abrid el libro de lengua en la página 15”, dice el profe. James coge su lápiz con un extremo de goma masticable, este utensilio para el lápiz está diseñado para que el niño lo pueda morder. Fue otra de las ideas que aportó su terapeuta ocupacional para cuando el niño está en el cole.

El profe era reticente al principio, pensaba que todo esto podría distraerle, pero después de dejarse convencer para una semana de prueba ha comprobado que esto es mejor que destrozar su propio lápiz o morder las gomas de los demás. Al principo, la verdad es que el tutor pensaba que Jaime estaba simplemente haciendo el tonto o que ¿tenía hambre?, porque siempre terminaba mordisqueando todas las gomas lo que molestaba a los otros niños, que protestaban.

Ahora entiende que este comportamiento extraño es el resultado de que Jaime tiene un Trastorno del Procesamiento Sensorial que le lleva a buscar constantemente input a través de los sentidos, incluyendo el tacto y las sensaciones orales (de ahí que se llevase tantas cosas a la boca). En el entorno escolar, la conducta de Jaime está especialmente alterada. Antes de que el tutor recibiese información de la TO, los profes castigaban continuamente al niño y empezaban a etiquetarlo de “desobediente” y “un niño difícil”. Suele pasarles a los niños con este problema y eso en ocasiones les lleva a asumir ese rol de niño “malo” y actuar como se espera de ellos.

James, por supuesto, no es un niño “malo” y si se le facilitan instrumentos y actividades para ayudarle con las experiencias sensoriales es capaz de controlarse mejor y aprender a autorregularse. Esto le permite trabajar mejor en todas las situaciones y entornos y ayuda al desarrollo de su sistema nervioso. Cuando su padre le recoge en el colegio, Jaime no parece estar en absoluto agotado. “¿Preparado-listo para ir al parque?” pregunta papá.

La TO recomienda que se ofrezcan al niño varias oportunidades a lo largo del día de tener 15- 20 minutos para saltar, correr, dar vueltas, trepar... así, que sus padres han adquirido el hábito de ir al parque directamente desde la escuela para un rato de “input sensorial”. Después de que su hijo haya corrido por el parque durante media hora, vuelven a casa en mejor disposición para los deberes (que han dejado de ser una tortura gracias a algunos pequeños trucos que les enseñó la terapeuta). “Burritos para cenar, ¡hurra!”, su demanda de sensaciones le lleva incluso a echarles una dosis extra de salsa picante.

Cuando llega la hora de irse a la cama, mami le pone un CD de música relajante y empieza un masaje con presiones profundas que la OT le ha enseñado y que prepara al niño para el sueño. No está muy segura de estar haciéndolo bien, así que se anota en la agenda: “ preguntar a Tara la dirección del masaje en las piernas”. A Jaime parecen encantarle las sensaciones del masaje y ya sólo queda remeter bien mantas y sábana para mantener su cuerpecito envuelto en una leve tensión bajo las mismas y darle el beso de buenas noches. “Envuelto como la larva de un gusano de seda, buenas noches, mi amor” dice Ana en un susurro. Apaga la luz, deja el CD funcionando y vuelve al salon a disfrutar sus dos horitas de pareja del día. Sonríe al pensar que es la primera vez en mucho tiempo que no oye nada al darse la vuelta después de cerrar la puerta.

Bibliografía: -Case-Smith, J, (2004).

Occupational Therapy for Children. (5th ed).

Philadelphia, PA: Mosby. -Greenspan, S., & Wieder, S. (1998).

The Child with Special Needs. Boston, MA: Perseus Books. -Miller, Lucy Jane (2006).

Sensational Kids: Hope and Help for Children with Sensory Processing Disorder (SPD). New York, NY: Penguin Group.

Sobre la autora:

• Diplomada en Terapia Ocupacional por la Universidad de Creighton, Nebraska, USA

• Doctora en Terapia Ocupacional por la Universidad de Creighton (tesis calificada CUM LAUDE) La Dra.Tara Konradi acumula experiencia como terapeuta ocupacional en entornos clínicos muy diversos de Estados Unidos. Llega a España desde Nueva York, donde trabajaba como terapeuta ocupacional consultora externa para la Red de Colegios Públicos y en una clínica pediátrica del ámbito privado. En el área de la terapia ocupacional pediátrica, tiene amplia experiencia ayudando en el aprendizaje de la escritura a niños con dificultades, desarrollando técnicas de integración sensorial o entrenando la coordinación motora.

Actualmente trabaja en Madrid como miembro del equipo multidisciplinar de SINEWS Instituto de Terapia Multilingüe.

Para saber más sobre SINEWS: www.sinews.es

Dirección: C/ Sagasta nº 8, 1º CP. 28004 MADRID (DISTRITO CHAMBERÍ)

Tel: 91 102 0610 (de lunes a viernes, de 8:30 AM a 8:00 PM)

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