Espera lo Inesperado cuando Dés a Luz – Ella Dijo Él Dijo #2

0

Ella dijo

Hola de nuevo, aquí Judith desmintiendo historias sobre convertirse en y ser madre. Continuando con la maternidad inminente, otra anécdota de mi período en el hospital.
Debido al tiempo que ha pasado, junto con la pérdida de memoria en ese momento debido a simplemente estar tan destrozada
(siempre pienso que la expresión “to be in labour” es completamente apta), mi recuerdo de cuando ocurrieron ciertas cosas cronológicamente es un poco difuso. Estoy bastante segura de que esto se produjo después del incidente del codo del médico en mi barriga *. Digo esto porque sí que recuerdo que todo el personal médico se había trasladado al extremo sur de mi cuerpo, donde toda la acción transcurría, en lugar de estar a mi lado, cuando el médico soltó su ”movamos a este bebé, llueve o truene o, mejor aún, apliquemos mi codo infligidor de dolor incomparable”.

(*Si no has leído sobre aquel divertido momento durante mi parto, por favor, lee Ella Dijo Él dijo #1)

En ese momento debo de llevar de parto entre 15-20 horas. Estaba cansada. No, estaba más allá del agotamiento. Después de una epidural fallida (esto lo compartiré con vosotros en un futuro blog), habiendo afrontado toda la fuerza de cada contracción, mi cuerpo y mente no estaban muy alerta. Además soy una persona a la que le gusta dormir, así que la falta de sueño y los años transcurridos han confundido mi recuerdo.

De cualquier modo, como decía, todo el personal médico estaba en la parte baja de mi cuerpo animándome a empujar con todas mis fuerzas en cada contracción. Entonces, en algún momento entre contracciones, la puerta del paritorio se abrió y entró una matrona… hombre.

Antes de continuar mi historia, tengo una pregunta. Una matrona hombre, ¿es un matrón? No suena bien, pero matrón suena a oxímoron.

Vale, fin de la divagación, volvamos a la historia. Total, que entra la matrona-hombre y anuncia a la habitación que Michael Jackson ha muerto. Todo el mundo se sorprendió y todos nos tomamos un momento para asumirlo ya que, afortunadamente, me pilló entre contracciones. Por suerte, sin embargo, todo el personal médico fue completamente profesional, no parecían ser grandes fans de Michael Jackson, ya que no se distrajeron de lo que tenían entre manos (¿o debería mencionar otra parte de mi anatomía?)

También estoy muy agradecida por no haber sido nunca una gran seguidora de Michael Jackson, porque si lo hubiera sido no sé cómo habría reaccionado. No me malinterpretéis, algunas de sus canciones eran buenas. Yo era adolescente y todavía hoy recuerdo claramente cuando se publicó Thriller. El vídeo era muy nuevo e innovador y, básicamente, Thriller era justo eso, thrilling. Por desgracia (y sé que hay enormes fans de MJ ahí fuera a los que probablemente voy a ofender, pero no todos tenemos los mismos gustos) Thriller fue seguido de Bad, y para mí fue eso, malo, muy malo.

Sin embargo, a pesar de no ser su fan número 1, fue una completa sorpresa y murió muy joven. Gracias a no ser su su mayor seguidora fui todavía capaz de concentrarme en el asunto entre manos (otra vez, realmente la afectada era otra parte de mi cuerpo, mis manos no tuvieron nada que ver con ello) y cuando vino la siguiente contracción, muy poco después del anunció del matrón, fui capaz de concentrarme. No sé cómo habría reaccionado si se hubiera tratado de la muerte de Prince (tarareando Raspberry Beret mientras tecleo) o George Michael (Fantastic fue mi primer disco), porque fueron dos de mis favoritos en la adolescencia y me quedé en shock y entristecida con su fallecimiento el año pasado. Al igual que Michael Jackson, también se fueron demasiado jóvenes.

Sin querer ponerme melancólica, la razón para compartir este suceso durante el parto de mi hija es resaltar que cualquier cosa puede pasar, y algunas hay que compartirlas en el momento y no pueden esperar. Puede que no fuera lo más apropiado, pero comprendo totalmente que matrón tuviera que compartirlo. Yo habría hecho lo mismo si hubiera sido él, pero la probabilidad de haberme hecho matrona es más o menos la misma que la de ser capaz de teletransportarme. No puede pasar. De ninguna forma, soy demasiado aprensiva.

Es algo que me quedará para siempre – tan inesperadas noticias y, particularmente hallándome en semejante trance que, del mismo modo que nunca tendré una excusa para olvidar el cumpleaños de mi hija, tampoco olvidaré cuándo murió Michael Jackson (aunque debido a la diferencia horaria lo último ocurrió un día antes).

Sólo espero que algún día estaré participando en algún concurso y saldrá la pregunta de cuándo murió Michael Jackson. Por una vez no sólo tendré la respuesta en la punta de la lengua, como me pasa normalmente.

Y ahora mi marido…

Él Dijo

Imagina la escena: en mitad de la noche. Oscura habitación de hospital.  Esposa en cama de hospital, claramente algo incómoda. Montones de máquinas con luces y sonidos. Médicos mirando dichas máquinas con algo de interés, y discutiendo en voz baja entre ellos varias opciones y cómo proceder. Marido en la misma habitación sin haber dormido demasiado en las últimas 24 horas y sin tener claro qué diablos está pasando pero esperando que los médicos le digan qué está pasando.

Entonces se abre la puerta. Nueva luz se filtra en la habitación. Todo el mundo se gira hacia la fuente. Aparece una figura, su silueta recortada en el marco de la puerta. La discusión entre los médicos se silencia cuando la Figura empieza a hablar. Las máquinas parecen también acoplarse y auto-silenciarse. ¿Qué va a decir la misteriosa Figura? ¿Decidirá él o ella el curso de los acontecimientos? ¿Va a ser cesárea? ¿Hay… complicaciones? Marido empieza a preocuparse.

“¡Hola! ¿Sabéis que Michael Jackson ha muerto?”, dice la Figura.

Los médicos se miran. Sus ojos son los que hablan, designan a uno como líder preparado para responder.

“Oh. Vale. Gracias”, responde el Líder de los Médicos.

 “¡Bueno, allá vais!”, dice la Figura. Satisfecho/a por liberarse de la carga de esa información, la Figura asiente, y retrocede hacia la luz. La puerta se cierra. La luz externa se extingue. Los médicos retoman su discusión original. Las máquinas hacen lo mismo.

Pero Marido todavía mira fijamente a la puerta, aturdido.

No es que la muerte de un artista importante de la escena musical sea un asunto trivial, es sólo que había esperado que el nacimiento de mi hija fuera el tema principal en este momento en cuestión. Verás, puedo llevar bien si resulta que mi hija es la Elegida que posee poderes místicos que destruirían todo el mal y traerían finalmente la paz y la armonía al mundo, y hay asesinos con pasamontañas en el hospital ahora mismo con la única misión de impedir que eso ocurra, y que alguna Figura realmente tenga que entrar en la habitación en ese preciso momento para advertirnos de que tenemos que marcharnos y que él (o ella) hará todo lo necesario para impedir que los asesinos se lleven a la Elegida. Eso esté bien. Pero no estoy seguro de que lo que pase con Michael Jackson sea la máxima prioridad aquí. Así que esa información en cuestión podría haber esperado.

De todas formas, parece que los médicos aprovecharon para coger ritmo y decidieron un curso de acción, que fue moverse al Extremo Sur de la esposa, sacar unos pocos instrumentos más de la nada y hacer unos pocos trrucos ahí abajo (vale, la verdad es que sé exactamente lo que hicieron; de hecho está bastante grabado en mi mente, pero no entraré en detalles por aquellos lectores que justo hayan acabado su almuerzo).

Y luego mi hija salió. Y el resto es historia. 

Unos 30 minutos después de ese hecho trascendental, realicé el proceso de llamar a los conocidos para informarles del nacimiento de mi niña. Todo el mundo pareció encantado.

Pero, con los años, todavía recuerdo la respuesta de uno de esos parientes al enterarse del nacimiento de mi hija:

“Son maravillosas noticias. Soy muy feliz. Por cierto, ¿sabías que Michael Jacskon ha muerto?”

Share.

Leave A Reply