Categories: Escuela de Padres
      Date: abr 25, 2011
     Title:  Función pedagógica de los horarios y las rutinas

¿Es realmente necesario y beneficioso el establecimiento de rutinas en los niños?

Sí, las rutinas son realmente necesarias e importantes porque la consistencia de los eventos diarios tranquiliza a los niños y les da una sensación de previsibilidad de lo que va a pasar.

- Saben lo que se espera de ellos en cada momento

- Saben lo que ellos pueden esperar de su ambiente y entorno

- Les ayuda a sentirse valorados y con la sensación de ser aceptados y queridos

- Les proporciona un gran nivel de seguridad y por tanto favorece su autoestima

- Favorecer la autonomía personal y por tanto su independencia

- Enseña a los niños a ser cooperativos

- A través de las rutinas también aprenden

- Las rutinas de aseo hacen al niño tomar conciencia de su propio cuerpo

- Éstas también les hace aprender las diferencias de genero y hábitos de higiene

La clave para el éxito de una rutina es la consistencia y la consideración de las necesidades biológicas del niño.

¿Por qué debemos evitar cambiar las rutinas?

Porque cambiarlas promovería el desorden y la incertidumbre. Debemos intentar fijar horas regulares para ciertas actividades, incluidas las comidas, el aseo, el juego y la hora de acostarse.

¿Por qué éstas deben ir cambiando con el tiempo?

Porque es necesario adecuarlas a las necesidades biológicas y al desarrollo evolutivo del niño. Las necesidades del niño pueden cambiar de un mes a otro, incluso de una semana a otra, y por tanto habrá que adecuarlas a sus nuevas necesidades. Poco a poco los bebés necesitarán dormir menos, ya no pasarán todo el día durmiendo y comiendo sino que estarán momentos despiertos donde habrá que introducir el juego como rutina. Y así con cada nuevo hito que van consiguiendo.

La organización externa va permitiendo a los niños su autorregulación, importantísima en su maduración emocional. Así mismo, el orden externo va creando un orden interno que posibilita la formación de estructuras mentales, aspecto fundamental para su desarrollo intelectual.

Es imprescindible para un buen desarrollo infantil el acompañamiento de los adultos que para éste sean significativos (padres, tutores, abuelos, cuidadores). Los adultos debemos por tanto ser acompañantes flexibles, cariñosos y comprensivos. Debemos establecer normas claras respecto a lo que les vamos a exigir y hasta dónde les vamos a ayudar. Nosotros los adultos debemos ser amorosos y propiciar dichas rutinas con firmeza, tolerancia, claridad y constancia, estableciendo acuerdos de pareja y siendo coherentes con el ejemplo.

RUTINAS EN LOS BEBÉS:

es su propio organismo el que va dando las pautas de sus necesidades básicas, como son el comer y el dormir, necesidades en las que no sería conveniente interferir, pero en las que se puede ayudar al bebé a asociar con sensaciones agradables que pueden favorecer su completo desarrollo. baby in cot

- Todo bebé disfruta con un suave aseo, peinarle, vestirle y un relajante baño. La mejor hora para el baño del bebé la que se ajuste mejor con el tiempo libre que tengáis vosotros los padres y por supuesto, con las circunstancias particulares del propio bebé, aunque por lo general hacerlo antes de cenar les prepara para irse mejor a la dormir.

- El juego también es una rutina para los bebés, incluso para los más pequeños. A través de éste exploran el entorno y se relacionan con el adulto.

- En cuanto a los ritmos de sueño, el objetivo es establecer un patrón que no sólo satisfaga las necesidades de descanso del bebé, sino que también garantice vuestro descanso. Lo mejor es establecerla desde temprana edad, a partir del cuarto mes, ya que así se evitará que la introducción de la rutina interfiera con dificultades de etapas posteriores.

RUTINAS A PARTIR DE LOS 12 – 18 MESES:

el niño tiene más tiempo para realizar otras actividades, además de comer y dormir, que favorecerán su desarrollo. A medida que van creciendo, van siendo parte activa en las rutinas.

woman with coloured rings

- Vestirse: esta rutina ayudará a su autonomía personal, su independencia y autoestima al realizar cosas por sí mismo. Ellos debe aprender a ser parte activa en esta actividad.

- Recoger las cosas: organización, les ayuda a la aceptación de normas y limites. Si quieren jugar y pasárselo bien después tienen que recoger lo que han sacado.

- Jugar: también es una rutina. Es la actividad más importante que deben realizar los niños. A través del juego los niños crecen, aprenden y van madurando en todos los aspectos. A su vez, su tipo de juego es reflejo de su nivel de maduración.

- Baño: les ayuda a relajarse, además de conocer mejor su cuerpo, adquisición de un esquema corporal y una imagen corporal sana.

- Cenar: Puede ser un buen momento para charlar, contar las cosas del día o para que nosotros les hablemos. Si estáis enseñándole a comer solo, ponedle ropa con la que no tengáis que preocuparos de si se mancha o no, ara que él pueda intentarlo tranquilamente.

- Dormir: Nosotros podemos acompañarles leyendo un cuento momentos antes de dormir pero después deben ser ellos los que consigan conciliar el sueño solos. Esta rutina es muy importante implantarla desde temprana edad. Debe evitarse en los primeros meses dormir al bebé en los brazos ya que si se hace de este modo (se establecería como rutina) luego será difícil de eliminar y el niño querrá y necesitará dormirse de esa misma manera siempre.

MUY IMPORTANTE:

Si vuestros hijos viven en más de un hogar, aseguraos que ambos hogares están de acuerdo en los horarios y las rutinas. Los adultos debemos ponernos de acuerdo con anticipación sobre las cosas que deberán cumplir los niños. Será enormemente beneficioso si se llega a una misma idea todos juntos. También es de gran importancia la coordinación con la escuela. Conocer sus horarios en ésta, sus hábitos y comportamientos en las diferentes situaciones que allí se le plantean.

Article Summary: Las rutinas diarias, de alguna manera, constituyen un horario de vida y son el primer paso en la educación del bebé y la base para su estabilidad y la actividad organizada de su sistema nervioso. Las rutinas les protegen del cansancio y la fatiga, garantizando el funcionamiento normal de su cuerpo y la satisfacción de sus necesidades básicas.
Writer: Gabinete psicopedagógico